martes, 14 de marzo de 2017

—Cierto, pero cada norteño vale por diez espadas sureñas, así que podéis dormir tranquila.

—¿Y si enviaran a un mago para matarlo?

—Bueno... —dijo Demond mientras desenfundaba la espada—, si le cortáis la cabeza a un mago, muere igual que cualquier otro hombre.

—El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás —replicó Ser Jorah—. No les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras a ellos los dejen en paz. —Se encogió de hombros—. Pero nunca los dejan en paz.
— Debes conocer a los hombres que te siguen —le oyó decir a Robb una vez— , y ellos deben conocerte. No pidas a tus hombres que mueran por un desconocido.

jueves, 16 de febrero de 2017

En las canciones, los caballeros nunca gritaban, nunca suplicaban piedad.
En aquella ocasión los monstruos no le dieron miedo. Casi parecían viejos amigos.

sábado, 4 de febrero de 2017

— Piénsalo bien, chico [...] Antes de conocer a Sir Allister ninguno de los otros había tenido un maestro de armas. Sus padres eran granjeros, carreteros, cazadores furtivos, herreros, mineros, remeros en galeras mercantes... Lo poco que saben de lucha lo aprendieron en los malecones, en los callejones de Antigua y de Lannisport, en burdeles de las afueras y tabernas a lo largo del camino Real. Quizá esgrimieran palos alguna vez antes de llegar aquí, pero te puedo asegurar que, en veinte años, no he visto a ni uno que tuviera suficiente dinero para comprar una espada de verdad —parecía sombrío, torvo—. Bueno, ¿qué tal te saben ahora tus victorias, Lord Nieve?

— ¿Un hombre puede ser valiente cuando tiene miedo? — oyó que preguntó su voz, tenue y lejana.


— Es el único momento en que puede ser valiente, Bran — le respondió la voz de su padre.